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#1 - Búsqueda de la pureza

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Tiempo y capitalismo


Slow up, Sustentabilidad

— mayo 16, 2015

¿Cómo ha influido el reloj en la organización de la vida?

El tiempo, elemento fundamental que rige nuestras vidas, y a la vez, tan difícil de definir. El tiempo ha sido abordado a lo largo de la historia para tratar de entender su esencia y su inmensidad, la tragedia de su existencia como regidor y devorador de nuestras vidas.

Hoy más que nunca, el tiempo es un problema. Vivimos en una sociedad que no quiere envejecer, sociedad en la que ser viejo es prácticamente un crimen y tratamos de evitarlo con filtros que nos quitan las arrugas, al menos, para nuestra imagen proyectada en redes sociales; o con cirugías que nos quitan la esencia y nos transforman en caricaturas de lo que alguna vez fuimos.

Estamos ocupados todo el día. No hay tiempo para el ocio, aunque la mitad de nuestro tiempo diario lo invertimos en mensajes de chat con conversaciones cotidianas y de poca importancia, pero no tenemos tiempo para vernos y hablarnos cara a cara. Vivimos estresados por el ritmo de vida que se nos ha impuesto, y al que nos subimos sin hacer nada para cambiarlo. La juventud tiene ataques de gastritis, de pánico y la mitad de la población no llega a dormir las ocho horas necesarias para vivir y disfrutar de la realidad de cada día; pero sí hay tiempo para alimentar nuestro perfil virtual en alguna red social, ver una serie en la computadora hasta las cinco de la mañana o leer los mensajes del teléfono a cualquier hora de la noche que interrumpen y fragmentan nuestro sueño.

¿No tenemos cada diciembre la sensación de que el año se pasó volando? ¿De que las semanas son cada vez más cortas? ¿Acaso la Tierra gira cada vez más rápido?

La realidad es que la Tierra no gira más rápido, y las 24 horas del día que nos son dadas a cada uno de nosotros son las mismas que recibieron nuestros abuelos, y sus abuelos, y los abuelos de sus abuelos. La cuestión es qué hacemos con el tiempo que se nos da, cómo lo administramos y la percepción que tenemos de este.

¿Cuándo comenzó esta vorágine de ser esclavos de la falta de tiempo?

La llegada de la Revolución Industrial en el siglo XVIII tuvo mucho que ver en el modo de vida que hoy tenemos.

El salto tecnológico generó no solo el máximo aprovechamiento de los recursos técnicos a disposición, sino la explotación sin medidas de los recursos naturales y la esclavitud de la vida de hombres y mujeres bajo la lógica del mercado. Vivir para producir, producir para vender, trabajar para comprar y el último objetivo del marketing de nuestros días: vivir para comprar.

La lógica surgida en la Revolución Industrial se basaba en un principio: producir la mayor cantidad de bienes de la manera más rápida y barata. Esto implicó sacrificar la salud de los trabajadores y del planeta, todo en pos de la acumulación.

Si bien los avances tecnológicos tuvieron su lado positivo, como permitir saltos inmensos en cuanto a la velocidad de avances en ciencia, medicina y tantos otros campos, la humanidad se vio sometida a la lógica de las máquinas, que son más eficientes y rápidas que las personas, y no a la inversa, como afirma María Novo Villaverde (Catedrática en Educación Ambiental, UNED, España) en el documental Slow: Una nueva cultura del tiempo. Nos hemos sometido a la lógica de nuestras propias invenciones. Es decir, vivimos a un ritmo no natural, y le exigimos al planeta un desgaste que no puede regenerar a mayor velocidad. La Tierra tiene un ritmo natural que le es propio y que hemos violado sin medir las consecuencias, como afirma Villaverde. Es llamativo lo que dice al respecto Carlos Montes (Catedrático de Ecología, UAM) acerca del consumo de los recursos del planeta: “Le hemos impuesto a la naturaleza los tiempos de los humanos”. En menos de un siglo hemos consumido casi por completo las reservas petroleras que a la Tierra le tomó millones de años crear.

Vivir según el marketing

Estamos programados para comprar, sin medir las consecuencias de lo que la sobreproducción de objetos le ha hecho a nuestro planeta, y cómo trabajar tantas horas al día nos ha quitado el tiempo para disfrutar de la vida y sociabilizar. Hemos entrado en un círculo en el que vivimos para trabajar, para poder comprar objetos que nos hagan felices y pero que no podemos disfrutar por estar trabajando para conseguir más dinero y comprar más cosas.  Este círculo infinito es el que el capitalismo fomenta a través de dos elementos: la obsolescencia programada (las propias empresas les dan un tiempo de vida útil a los objetos para que el mercado siga su lógica) y por otro lado, la creación del deseo a través del marketing, el sentimiento de “sentirse afuera” si no compramos lo último que nos impone el mercado.

“La cruzada de la humanidad en busca de la felicidad”

En la primera escena de la películaTiempos modernos, de Charles Chaplin, se puede ver un reloj que marca el tiempo sin detenerse, elemento que estará presente durante toda la película. En esta, se ve claramente la dinámica dentro de una fábrica según lo que se conoció como el modelo fordista y taylorista. El trabajo manual es hecho por hombres pero sistematizado y cronometrado con una lógica, ritmo y eficiencia propios de una máquina. En la película se ve a los obreros agolpándose al ingreso para fichar a horario, trabajando sin cesar bajo las órdenes de un capataz que los presiona para no tener que detener la cadena de producción, mientras que el dueño, un hombre de traje, los vigila a través de un ojo que todo lo ve, e invierte su tiempo en rompecabezas y lee el diario mientras da órdenes para acelerar cada vez más el ritmo de producción, lo que lleva a que el protagonista (Chaplin) pierda la cordura.

La lógica de la ilógica

Vivimos bajo la lógica (o mejor dicho ilógica) del capitalismo, un sistema que se ha afianzado y profundizado desde la Revolución Industrial. Un sistema que toma lo que precisa del planeta sin medir las consecuencias antes de dar el primer paso. Crea una falsa sensación de satisfacción a través del consumo de objetos y continúa agigantando la brecha entre ricos y pobres en el mundo. La persona somete su ritmo natural al que solo una máquina puede lograr y para esto dedica sus horas del día productivas al trabajo y sacrifica su tiempo familiar, con amigos y pareja, su tiempo de ocio. Afortunadamente, diferentes movimientos como el Slow poco a poco se desparraman más por el mundo, y proponen otro ritmo de vida, de producción, nuevos estilos de consumo, y por sobre todas las cosas, un modelo de éxito diferente.

Referencias

El tiempo, Mentira la verdad, Canal Encuentro en https://www.youtube.com/watch?v=B_w05Lctlp0

Manipulados por el tiempo, Odisea en https://www.youtube.com/watch?v=VWZG9o0s4sU

-Novo Villaverdes, María en UNED – Slow: Una nueva cultura del tiempo

-Montes, Carlos en UNED – Slow: Una nueva cultura del tiempo

Obsolescencia programada, r-evolucion.es en https://www.youtube.com/watch?v=Fwe_l-eR53c

-Revolución Industrial en Wikipedia.org

Revolución Industrial, Canal Encuentro en https://www.youtube.com/watch?v=D7-DGc4XFl4

Tiempos modernos en https://www.youtube.com/watch?v=BfJgy4tzeBg

 

Texto:  María Paula Fernandez
Foto: Ana Fanelli

 


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